¿Puedo beber Kombucha durante la lactancia?
La kombucha se ha convertido en una de las mejores opciones para incluir los probióticos en nuestra dieta, de una forma rica y saludable. Por eso, cada vez son más las mamás que se preguntan si se puede beber kombucha durante la lactancia. La realidad es que… ¡No podemos responder a esto a la ligera!
La lactancia y el embarazo son experiencias muy personales que cada mujer vive de una forma diferente. Mientras una mamá puede elegir beber kombucha durante el embarazo y la lactancia de manera regular, es posible que otra se sienta más cómoda tomando los probióticos de diferente forma. En este artículo, te vamos a aportar la información necesaria, pero siempre recomendamos que lo consulte con tu médico que es quien podrá ayudarte a tomar la decisión que más correcta para tu caso específico.
Si puedes tomar kombucha y estás buscando una auténtica, debes conocer Víver Kombucha. La elaboramos en Granada, cuidando del proceso de fermentación y utilizando ingredientes naturales para que nuestras kombuchas estén deliciosas y con más de mil millones de probióticos por botella. Haz click aquí y disfruta de sus beneficios.
¿Qué variables deberías considerar mientras tomas tu decisión?
Comida cruda / Sin pasteurizar
La mayoría de los alimentos del supermercado están pasteurizados para garantizar su seguridad. Sin embargo, la kombucha es diferente ya que se trata de una bebida viva y no pasteurizada, para que mantenga todos sus microorganismos y compuestos vivos tras la fermentación.
A diferencia de los alimentos crudos sin pasteurizar, como el queso o la leche, la kombucha es altamente ácida, lo que actúa como barrera para bacterias como la listeria, salmonela o E.Coli.
Por lo tanto, aunque la kombucha no está pasteurizada, no conlleva la misma cantidad de riesgo que algunos otros alimentos crudos. Incluso después de abrir una botella de kombucha y exponerla al aire, la acidez sigue siendo efectiva para prevenir el crecimiento de patógenos que pueden causar enfermedades transmitidas por los alimentos.
Alcohol
La kombucha fermentada naturalmente, contiene como resultado de la fermentación pequeñas cantidades de alcohol, pero se trata de una cantidad residual.
De hecho, en el caso de Víver, el contenido de alcohol es inferior a 0,5%, por lo que no se considera una bebida alcohólica y cumple con los estándares de seguridad alimentaria establecidos. Aún así, siempre recomendamos que en casos puntuales se consulte con un profesional de la salud.
Las mujeres que eligen evitar el alcohol por completo durante la lactancia pueden querer evitar la kombucha (y otros alimentos fermentados vivos) también. Sin embargo, muchas madres lactantes que toman kombucha se sienten confiadas al beberla porque les gusta el sabor o encuentran que impacta positivamente en cómo se sienten.
Probióticos
Cada vez son más las madres embarazadas y lactantes que se animan a incluir probióticos en su dieta, ya sea a través de alimentos o de un suplemento. La kombucha es una opción ideal de obtener probióticos naturales de una fuente de alimentos.
Muchas mamás descubren que el consumo regular de alimentos con probióticos (como el yogur, el kéfir, el miso, el kimchi y la kombucha) ayuda con los problemas digestivos que pueden surgir cuando el cuerpo experimenta cambios hormonales. Aunque no afirmamos que nuestra kombucha pueda tratar o prevenir cualquier problema digestivo, ¡nos gusta oír que nuestros consumidores se sienten bien cuando la beben!

Cafeína
Víver Kombucha se elabora con té negro. Aunque el té contiene cafeína, la mayor parte desaparece durante la fermentación. Durante este proceso se consume 2/3 de la cafeína presente en el té, por lo que la cantidad restante es muy baja.
Resumen y conclusiones
Si estás en proceso de lactancia y quieres tomar kombucha, hay varios aspectos que debes tener en cuenta, pero lo mejor es que lo consultes con tu médico ya que cada madre y bebe son distintos. Si por lo contrario, ya lo tienes claro, haz click aquí y elige tu sabor favorito.









